El Fondo Monetario Internacional (FMI) dio a conocer este miércoles su actualización de perspectivas económicas, en la que revisó a la baja el crecimiento esperado para la economía mundial y para varios países, incluyendo México.El organismo redujo su previsión global para 2026 de 3.1% a 3.0%, mientras que para México bajó la estimación de 1.6% a 1.2%. Según el FMI, los principales factores detrás de este ajuste son la persistente incertidumbre comercial, las tensiones geopolíticas (principalmente el conflicto en Medio Oriente) y los efectos de la revisión del T-MEC.
Un ajuste en un contexto complejoLejos de tratarse de un problema aislado de México, el recorte forma parte de una revisión generalizada. El FMI ha señalado que la incertidumbre generada por posibles aranceles y las negociaciones del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá están frenando decisiones de inversión en varios países, especialmente en aquellos con fuerte vínculo económico con la economía estadounidense.El gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido una postura firme en la defensa de la soberanía nacional durante estas negociaciones. Fuentes cercanas al Ejecutivo señalan que México no está dispuesto a aceptar condiciones que afecten empleos, salarios o el control de sus recursos estratégicos, lo que genera un periodo de “espera” natural en las inversiones privadas.Una estrategia responsablePese al ajuste, el gobierno mantiene que la economía mexicana muestra resiliencia. Entre los elementos positivos destacan:
- Fortaleza de las reservas internacionales
- Disciplina fiscal para evitar un endeudamiento descontrolado
- Avance en proyectos de infraestructura y nearshoring estratégico
- El impulso que representará el Mundial 2026 en sectores como turismo, servicios y construcción