Su hijo, Ronaldo Salgado, exigió una investigación independiente y pidió que su padre no sea reducido a una estadística más de la política migratoria estadounidense.
“No merecía morir ese día; merecía vivir una vida tranquila como esposo, como padre y como trabajador”, expresó durante una conferencia de prensa en Houston, acompañado de familiares, activistas y legisladores locales.
De acuerdo con el testimonio de la familia, Lorenzo se dedicaba a la construcción, llevaba décadas viviendo en Estados Unidos y esa mañana iba en una camioneta junto con otros tres trabajadores rumbo a una obra. Su hijo relató que el vehículo fue rodeado por unidades no identificadas y que su padre pudo haber sentido temor al no saber que se trataba de agentes federales.
La versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional, dependencia que supervisa al ICE, sostiene que Lorenzo intentó evadir el arresto, embistió un vehículo oficial y trató de atropellar a un agente, por lo que este disparó en defensa propia. Sin embargo, familiares y organizaciones defensoras de migrantes cuestionan esa explicación y exigen que se publiquen videos, grabaciones y toda la evidencia del operativo.
Hasta ahora, las autoridades federales no han difundido imágenes del momento del disparo. También se informó que los tres hombres que viajaban con Lorenzo fueron detenidos por agentes migratorios.
La familia sostiene que Lorenzo no era un criminal, sino un trabajador que buscaba regularizar su situación migratoria. Según sus hijos, llevaba casi 35 años en Estados Unidos, había iniciado trámites para obtener un permiso laboral y no contaba con condenas penales.
El caso provocó protestas en Houston, particularmente en Magnolia Park, una comunidad históricamente mexicana y latina. Vecinos, activistas y organizaciones civiles salieron a las calles para exigir justicia, transparencia y una investigación fuera del control del ICE.
En México, el gobierno federal anunció que tomará medidas jurídicas por la muerte de Lorenzo Salgado Araujo y por otros casos de connacionales fallecidos bajo custodia o durante operativos migratorios en Estados Unidos.
El secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, informó que la Cancillería solicitará apoyo a la Fiscalía General de la República para presentar denuncias formales ante fiscalías estatales y ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra quien resulte responsable.
De acuerdo con la SRE, 17 personas mexicanas han muerto en acciones relacionadas con ICE: 14 en centros de detención y tres durante operativos. Además, el gobierno mexicano anunció acompañamiento legal y humanitario para las familias, así como acciones civiles contra empresas que operan centros de detención migratoria.
La familia de Lorenzo insiste en que no busca solo una explicación oficial, sino verdad y justicia.
“Quiero que el mundo conozca a mi padre no como un migrante baleado por ICE, sino como un hombre de familia”, dijo su hijo.
Lorenzo Salgado Araujo salió a trabajar. No volvió a casa.