
Dicen que quien se lleva, se aguanta, pero la que aparentemente no soportó la respuesta fue la senadora priista por Hidalgo, Carolina Viggiano.
Todo comenzó cuando Viggiano intentó sorprender a la morenista Simey Olvera lanzándole una pregunta desde su escaño sobre el llamado huachicol fiscal, los recursos públicos y la inseguridad en Hidalgo.
Pero el cuestionamiento le salió al revés.
Simey respondió desde la tribuna y le recordó a la priista los señalamientos sobre sus propiedades, sus escándalos políticos y el historial de corrupción que Morena atribuye a los gobiernos del PRI.
A Viggiano se le acabaron los argumentos para rebatir, pero no las ganas de reclamar.
Una vez concluida la intervención, la priista caminó directamente hasta el escaño de Simey Olvera para encararla. La escena fue presentada por algunos medios como un “valiente reclamo” por el huachicol fiscal; sin embargo, en el video se observa a una Viggiano visiblemente molesta, reclamándole personalmente a la legisladora morenista.
¿Debate parlamentario o las viejas formas bravuconas del PRI de Alejandro “Alito” Moreno?
Simey no se dejó intimidar y respondió con burlas sobre la crisis electoral del tricolor, un partido que elección tras elección continúa perdiendo votos, territorios y relevancia.
Pero el pleito priista todavía venía con promoción de dos por uno.
Más tarde apareció Rubén Moreira, esposo de Carolina Viggiano y coordinador de los diputados federales del PRI, para sumarse a los ataques contra el gobierno de Julio Menchaca en Hidalgo. Moreira encabeza oficialmente la bancada priista en San Lázaro durante la LXVI Legislatura.
Es decir, Viggiano inició el pleito, Simey respondió y después tuvo que entrar el marido al rescate.
En el PRI hasta las confrontaciones políticas vienen en paquete matrimonial.
Finalmente, Simey Olvera volvió a tomar la palabra para denunciar que intentaron intimidarla y lanzó una respuesta directa tanto para Viggiano como para Moreira:
Hidalgo ya no les tiene miedo.